HOLA

domingo, 16 de junio de 2013

Algunas reflexiones sobre la situación política venezolana. Notas sobre la naturaleza del Estado bolivariano.




... las tres consignas del Partido:
LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA
George Orwell  -1984-

Estas reflexiones parten de la reciente intervención del ejército para combatir la criminalidad sangrante que sufre Venezuela, el “plan patria segura” según la fraseología del régimen bolivariano. Para comprender su significación político-social, y la implicación que en ella tiene el Estado venezolano, resulta de imprescindible lectura el esclarecedor trabajo de Félix Rodrigo Mora “Venezuela ¿Bolivariana o Hobbesiana?”.(1). 

La previsión que Félix Rodrigo hace en él deviene cumplido. El Estado “redentor” bolivariano moviliza tropas del  ejército (2), para, en el contexto de  militarización de la sociedad consustancial al chavismo la “alianza cívico-militar” en su neo-lengua “salvar” al pueblo de la situación de violencia auto-infringida que padece, de la guerra civil de facto en la que vive (21.000 homicidios en 2012 según el organismo no gubernamental Observatorio Venezolano de Violencia) como señala Rodrigo Mora en su descarnado análisis.

El “plan patria segura” ha de contemplarse, asimismo, a la luz de  los avatares previos y posteriores a la muerte de Hugo Chávez, esto es, en el contexto de una situación política de “crisis de liderazgo de un movimiento cimentado en base al carisma y el culto a la personalidad,” por la que atraviesa Venezuela, como señala con buen criterio el pensador anarquista venezolano Rafael Uzcátegui (3).

Así las cosas, señalaba el pensador libertario en un análisis de diciembre de 2012 que esta situación hacía presagiar “la irrupción de liderazgos sociales alternativos al maniqueísmo dominante de la última década”, al tiempo que lanzaba el interrogante sobre la posibilidad de que aconteciera un fortalecimiento del militarismo en el país venezolano, algo esto último que parece se contesta, entre otras medidas (4), con el despliegue de 3.000 soldados en las calles de Caracas.

Con respecto a su presagio sobre de los “liderazgos sociales”, la aparición de esos movimientos populares alternativos integrados por venezolanas y venezolanos que atesoren virtud, de mujeres y hombres que antepongan la lucha por la libertad y la verdad a prebendas y goces corporales, dependerán las grandes transformaciones que Venezuela necesita, y para las que resulta ineludible una revolución social integral, regeneradora en tanto que transformadora, del individuo y de la sociedad; una revolución, por tanto, que derrote al Estado militar chavista, a su protegida la gran empresa capitalista, y a sus aliados imperialistas. Así, sólo así, y no desde supuestos liderazgos “mesiánicos”, se podrá pergeñar un orden autogobernado mediante asambleas populares omnisoberanas y auto-gestionado en lo económico.

Volviendo con la línea argumental de Uzcátegui, en una aportación suya de este mismo mes de mayo (5) se lee:

 el agotamiento de la oferta ideológica, la erosión de la autoridad de Nicolás Maduro a lo interno del bolivarianismo, la suma de errores recientes y el tener que asumir medidas económicas de alto impacto, pronostican que el sector bolivariano será la oferta política de mayor decrecimiento en el país”.

Comentario que nos da pie a la siguiente reflexión, respecto de los abanderados del chavismo. A sus subsidiados fanáticos defensores, que se agrupan mayoritariamente en la izquierda pro-capitalista, en la nacionalista, y en el anarquismo de Estado, les supondrá ahondar en  su cada vez más evidente descomposición. A quienes de buena fe, que abducidos por la propaganda del doble lenguaje bolivariano tipo “alianza cívico-militar” o el no menos patético “Estado comunal, y que aún  creen en sus “bondades”, osamos invitarles a profundizar en la obra de este pensador libertario venezolano, quizá ello les ponga en la senda de esquivar ese mismo destino.

La intervención sobredimensionada, en todas las facetas de la vida de las venezolanas y venezolanos, de la corporación estatal bajo control de la cúpula militar, maquillada con el esperpéntico epíteto “comunal”,  provoca en la esfera de lo humano, en el sujeto producto de la revolución bolivariana, degradación y embrutecimiento “intelectual, convivencial y moral” como señala Félix Rodrigo.

Un Estado que financia su estructura con  las divisas (en un sesenta por ciento afluidas desde el denostado, en arengas verbosas a las que era tan proclive Chávez y ahora es Maduro, imperio americano) que provienen del negocio del petróleo explotado por la estatal PDVESA en colaboración con las multinacionales del sector (BP; Evron-Texaco; Statoil; Repsol IPF; Total oil,; ConocoPhillips, y ExxonMobil, entre otras) y que, con todo, aun el fuerte aumento de aquellos ingresos gracias al elevado precio y otros rendimientos indirectos del “oro negro” (383.233 millones de dólares según PDVSA desde 1999 a 2012), recurre, tal es su  hipertrofia, al cada vez mayor endeudamiento con países imperialistas, desbordado en los quince años de gobierno de Chávez –“En 1998, cuando resultó electo el militar, la deuda ascendía a 39 mil 911 millones de dólares; mientras que en 2011, tras 13 años de gestión, el monto se ubica en 104 mil 481 millones de dólares” (6)- para 2012 se preveía la deuda ascendiese a los 120 mil millones.

En ese contexto de hipertrofia estatal, es donde quizá quepa encajar el hecho del desabastecimiento de productos básicos que sufre Venezuela en los últimos tiempos, y al que no parece ajeno la devaluación del bolívar ni el incremento vertiginoso del endeudamiento externo de la era Chávez. Un régimen que hace del consumir pieza central de su propaganda ideológica, se ve obligado de mano de su recién nombrado presidente de la Republica, Nicolás Maduro, a demandar, “enérgicamente”, víveres, también de energía (sic), de los países del entorno (7), son las paradojas tan habituales de la idiosincrasia del populismo chavista.

En relación a lo que hemos venido comentando, el propio Rafael Uzcátegui en una obra donde analiza la realidad política, económica y social de aquel país sudamericano, Venezuela: la Revolución como espectáculo. Una crítica anarquista al gobierno bolivariano” (8), un texto asimismo imprescindible para entender la cuestión venezolana, vinculará los elementos de violencia y las ansias de consumo. Concretamente, en el apartado “Una  pandemia llamada violencia homicida” dirá:

“la  violencia e inseguridad han modificado notablemente la manera de vivir de los venezolanos y venezolanas. Al ofrecer una ilusión de seguridad, los malls se han convertido, progresivamente, en la manera de esparcimiento preferida por los habitantes del país de la revolución bolivariana”

Pasando luego  a ofrecer estos reveladores datos: dos millones de visitas diarias de venezolanos a centros de ventas; se da la proporción de un centro comercial por cada 50.000 habitantes y el propósito de la cúpula de los mercaderes de que alcance a uno por cada 6.000; el 85% de la población urbana visita los centros comerciales, 526 millones de visitas al año, en las que gastan “entre cuatro y seis millardos de dólares”

Ante tal espantoso escenario vital en el que prima el consumo y la violencia entre los iguales, los “logros” materiales  que el chavismo y sus voceros proclaman, allí y aquí, no son sino hojas de parra, dádivas para deshumanizar y fidelizar a un sector de la población, tras los que ocultan espurios intereses de dominación y acaparamiento de privilegios por las elites bolivarianas anidadas en un Estado, reiteramos, con régimen en lo formal parlamentarista y de dictadura militar de facto, corrupta y represiva, que ha crecido desaforadamente en lo últimos quince años del gobierno chavista.

Notas.-
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(1) Esfuerzo y Servicio Desinteresados, Blog .http://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/2013/02/venezuela-bolivariana-o-hobbesiana.html

(2) Véanse, entre otras, por ejemplo, “Maduro despliega al Ejército para combatir la delincuencia en Caracas” (http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/maduro-despliega-ejercito-para-combatir-delincuencia-caracas-2390382 ), haciéndose eco de una noticia de la agencia EFE en el diario “elPeriódico.com”.

(3) Venezuela: la crisis de los liderazgos con pies de barro. http://felixrodrigomora.net/Venezuela.pdf;

(4) En este sentido la noticia “Maduro armará a «millones de obreros» venezolanos «para defender la Revolución»http://www.abc.es/internacional/20130524/abci-maduro-milicias-obreras-201305241615.html, en ABC.es

(5) En ”Socialismo, barbarie y burocratización”, entrada de 13 de mayo de 2013 de su blog –https://rafaeluzcategui.wordpress.com/2013/05/13/socialismo-barbarie-y-burocratizacion/;

(6) Consultado en “Deuda externa sube 161% en gobierno de Chávez” - http://www.lapatilla.com/site/2012/01/11/deuda-externa-sube-161-en-gobierno-de-chavez/

(7) “Maduro pide con urgencia alimentos y energía a Argentina, Uruguay y Brasil” http://internacional.elpais.com/internacional/2013/05/10/actualidad/1368198694_881553.html ), en “El País.com”.

(8) El Libertario/Editorial La Cucaracha ilustrada/LaMalatesta Editorial/Tierra del fuego/Libros de Anarres, 2010. En versión PDF.


viernes, 10 de mayo de 2013

Coltán, el origen de las guerras en el Congo.




En la entrada de este video que refleja la dramática situación en la que vive el pueblo africano del Congo, “Coltán, el origen de las guerras en el Congo”, puede leerse “El coltán conocido como el oro gris, por ser ese su color al ser extraído, es un mineral fundamental para la construcción y mantenimiento de centrales nucleares y para fabricar proyectiles perforantes y misiles de largo alcance. También es imprescindible para la industria de los videojuegos y, por supuesto, para los teléfonos móviles de tercera generación, para los que se destina cerca del 60% de la producción mundial. El Gobierno de EE UU, a través del Pentágono, lo ha declarado materia prima estratégica.,”, un comentario que nos parece enormemente esclarecedor respecto de lo descrito y denunciado. 


El expolio de los recursos naturales de esta región, principalmente aquellos minerales nombrados como estratégicos, ejecutado desde los años 60 en medio de una barbarie bélica que ha que ha costado la vida a más de 5 millones de personas y que, además, ha destruido la idiosincrasia de un pueblo que era hasta entonces connatural al medio físico en el que, como señala al inicio de su narración Donato Lwiyando (en Bukabu “donde hacía bueno vivir ... la gente siempre ha vivido de las vacas y de la leche... alrededor había tierra fértil donde se cosechaba mandioca, se cosechaba judías, garbanzos... pero con las guerras...”) se desenvolvía. Terrible.

lunes, 6 de mayo de 2013

El neocolonialismo y sus agentes. Comentario a propósito de "Blanco bueno busca negro pobre. Crítica de la cooperación y las ONG" de Gustau Nerín.


En su libro "Blanco bueno busca negro pobre. Crítica de la cooperación y las ONG", Sabadell 2011, Gustau Nerín denuncia, socarronamente, la ineficacia e irracionalidad del mundo de la cooperación internacional y el papel que desempeñan en el “negocio de la cooperación” numerosas organizaciones supuestamente no gubernamentales, parapetadas tras la farsa de la “ayuda” que presta el Norte rico a África

Se concluye de la lectura de este texto, que tras de los eufemismos cooperación internacional y ONG, acrónimo de Organizaciones No Gubernamentales, se esconden depredadoras políticas neocoloniales diseñadas para ejercer el dominio omnímodo sobre los pueblos de los países a los que según la denominación al uso se conoce como “en vías de desarrollo”; y que la estrategia de aquellas potencias imperialistas consiste en aplicar proyectos y programas utilizando distintos instrumentos, como las ONG, financiados con las aportaciones multimillonarias de Estados –por si mismos o a través de organismo internacionales tipo BM o FMI- y multinacionales, con aspiraciones y capacidades imperialistas (1). 

Nerín que conoce aquella realidad de primera mano, no en vano ha sido investigador, consultor y profesor universitario en África durante más de diez años, constatará con amargura la evidencia: “llevamos cincuenta años de cooperación a gran escala y no ha habido resultados.”. 

La información que proporciona sobre los entresijos del fenómeno cooperación/ONG en África es esclarecedora. Así, para probar la certeza de la ineficacia y el evidente fracaso de las políticas de cooperación, uno de los tantos episodios tragicómicos que desgrana a lo largo del texto, que reproducimos por su valor didáctico, refiere a un grupo de estudiantes de medicina franceses desplazados a Camerún en 2002, que “llegaron con un cargamento de vacunas sin tener en cuenta que en aquel país se pueden comprar sin problema. Pero, en cambio, se olvidaron de prever cómo guardarlas; en Camerún no es fácil encontrar neveras que funcionen, especialmente en las zonas rurales. Al cabo de 48 horas, las vacunas ya estaban en mal estado y se tendrían que haber tirado. Pero los estudiantes no habían venido de tan lejos para nada y decidieron seguir con la vacunación”, así que contra viento y marea, henchidos de orgullo por la gran labor realizada, vacunaron a los pigmeos de Bipindi sin rellenar cartilla de vacunación alguna. “Si hubiesen hecho lo mismo en Francia, los habrían procesado por un delito contra la salud pública”, apostilla. 

Con todo, lo que para Nerín es ineficacia para nosotros es un rasgo consustancial a la condición parasitaria de estas organizaciones de naturaleza estatal. Naturaleza que en el caso español queda evidenciada con la financiación que les aporta el Estado -el 70% de sus ingresos (2)-; y en que, quien paga manda, les marca los proyectos en sus más mínimos expresiones el Ministerio de Asuntos Exteriores, hasta el punto de que en la solicitud de ayuda a la Agencia Española de Cooperación, dependiente de aquél, se les exige detallar la repercusión que el proyecto a desarrollar tendrá en la economía española, “siempre es bueno saber cómo nos ayuda la ayuda...” señala con sutil ironía el profesor Nerín. 

Así pues, aunque el antropólogo a veces presenta a las ONGs como entidades que actúan complementando a los Estados y/o a las instituciones internacionales, sin embargo sus propias palabras -“en buena parte de los proyectos de las ONG son encargos del gobierno. España envía cooperación a los países, con los que ha firmado acuerdos comerciales, de la misma forma que Francia la envía a los países en los que tiene bases militares....” – obliga a definirlas como agentes de los Estados actuando en un contexto de rapiña internacional. 

Aquéllas son enemigas de los pueblos de África, pues su objetivo es crear dependencia político-económica para poder expoliar recursos naturales, obtener beneficios a través de inversiones en infraestructuras, controlar mercados donde vender manufacturas y servicios, tener presencia militar que concedan ventajas estratégicas en el tablero internacional y cualquier otro que redunde en favor de los intereses de aquellas corporaciones. 

En las ONGs destaca el rasgo paternalista, “antirracista”, que subyace tras unos postulados que proyectados a la opinión pública a través de costosas campañas de mercadotecnia, presentan a los africanos como seres inútiles e incapaces a los que solo salva la ayuda que llega del Norte, y que de no ser por ellas, las salvadoras, sucumbirían a la realidad miserable que les tritura. Se reclaman como imprescindibles para el “desarrollo” del continente y, a la vez que explotan la “mala conciencia” del individuo septentrional, engrosan sus cuentas con donativos redentores. 

Otra de las prácticas de estas organizaciones, maridada con la actitud paternalista, es la del etnocentrismo más vulgar. Desprecian la cultura y saberes tradicionales que estén en la base de la cultura ancestral de estos pueblos -sólo se salvan los mercantilizados como suvenires- como por ejemplo la medicina tradicional, y llegando al extremo de proponer como único válido el modelo educativo del Norte, lo que provoca hilaridad con solo observar los resultados de éste en esas latitudes: una juventud desustanciada, banal e irreflexiva. 

Señalará Nerín que muchos africanos viven al margen de la cooperación y que cada vez son más los que adoptan la excelente actitud de huir del victimismo, denunciando y rechazando por denigratorias las dádivas que se les conceden, lo que nos parece un magnifico primer paso en la construcción de sujetos válidos para derrocar a los Estados que les someten y a los que los apuntalan con ayuda diplomática, militar y armamentística, multinacionales depredadoras y proyectos de ONG. 

Concebir y plasmar la Revolución Integral que acerque al continente africano a una vida buena le corresponde protagonizarlo a sus gentes sin depender de injerencias externas salvíficas. La obra de Gustau Nerín contribuye, con gracia, a entenderlo así. 

______________________________________________________ Notas.- 

(1) El viejo concepto relaciones Norte, asimilado a Occidente, Sur, como puede observarse con el paradigmático caso de la agresiva RPCH, empieza a quedarse anticuado por lo que debe matizado e incluir a potencias de otras latitudes. 

(2) Veáse el artículo de El Mundo "Las ONGs claman por su supervivencia", del 25-4-2013, en el que se también se ofrece el dato, estremecedor, de que constituyen nada menos que el 1% del PIB “nacional”. 

sábado, 20 de abril de 2013

Algunas reflexiones complementarias a “El crecimiento del Estado...” II



Aunque cuando publicamos la anterior entrada de este blog, “El crecimiento del Estado...”, no pensábamos en “acompañar” en su serie al artículo “Desmontando estereotipos..” de José Ignacio Torreblanca, del que tomábamos el dato de la proporción del PIB en la participación en el gasto público de del RU en las últimas décadas para realizar nuestro comentario, la publicación de “Thatcher, la desigualdad y el fin de las ideologías”, nos ha animado a realizar estas reflexiones con la intención de complementar la opinión que expresábamos entonces. Así mismo, faltaríamos a la verdad si no reconociéramos que el preclaro comentario que de nuestro artículo realiza Félix Rodrigo, ha influido decisivamente en la formulación de estas consideraciones. 



En “Thatcher, la desigualdad y el fin de las ideologías” J. I Torreblanca, aunque comienza reconociendo que el “legado estuvo más en la liberalización económica y la desregulación que en la reducción del tamaño del Estado (una conclusión que parece bastante extendida, véase “Thatcher’s Legacy” en The Economist)” se esfuerza en demostrar “sustanciales” diferencias, medidas como bondades y maldades, entre izquierda y derecha, mostrándose así fiel a línea socialdemócrata del diario “El País” del que es propietario el poderoso grupo editorial PRISA, que actualmente, paradojas del “negocio mediático”, tiene como socio mayoritario a un fondo de inversión de capital americano, el Liberty Acquisition Holding, y en el que también participan, en mayor o menor medida, otros “ilustres” accionistas tales como HSBC, el Grupo Santander, La Caixa o Telefónica



Con esa posición nosotros diferimos radicalmente, pues creemos que izquierda y derecha anidan ambas en los sistemas de dictadura parlamentaria y partitocrática, siendo en última instancia la misma realidad, salvo en cuestiones secundarias de tipo clientelar; a una u otra se aúpa, dependiendo de las circunstancias y las necesidades estratégicas del Estado, al gobierno tras un proceso electoral no libre, para que sea la fachada de una estructura de poder, la corporación Estado, en la que se organizan para verdaderamente mandar las elites: militares, policiales, ministeriales, de altos funcionarios, judiciales, económicas, adoctrinadoras... 



Una muestra de esto se evidenció, por ejemplo, en la guerra contra Irak donde, guiados por los intereses estratégicos de los Estados, prestaron la cara el británico gobierno laborista de Blair y el del “ultraconservador” estadounidense Bush para escenificar una alianza entre aquéllos. 



Pero aun siendo ello así, que lo es, el meollo de la cuestión de esta trágica farsa no está ahí sino en la destrucción programada de la esencia concreta humana del sujeto medio, británico, “español”, europeo, a manos de Estados que efectivamente crecen exponencialmente como se aviene en admitir Torreblanca; la conversión de aquéllos en seres desustanciados, dóciles, carentes de virtud e inhábiles, sólo deseosos de consumir y propensos a ejercer una violencia “gratuita” evidenciado en las revueltas del verano de 2011 en Londres. Con ese objetivo es para lo que se destinan cuantiosos recursos en gastos militares, policiales y sociales por parte de los Estados y no por interés filantrópico alguno. 



Para confundir y desviar la atención de aquella sangrante realidad que destruye a Europa, utiliza el “coeficiente Gini” sobre el que, según nuestras informaciones, no existen aceptación internacional sobre que normas se han de aplicar para su confección, por lo que podría, en función de las fuentes estadísticas empleadas, ser manipulado según el sesgo que el analista que lo aplique le imprima. Además, la página a la que se enlaza dicho coeficiente nos lleva a una tabla del Banco Mundial donde no se reflejan datos ni del RU ni de los países “ricos” en los que, sostiene, han aumentado o disminuido aquellas desigualdades dependiendo de que haya gobernado la derecha o la izquierda. 



Con las disquisiciones entorno a si con la izquierda se reducen y con la derecha se aumentan las desigualdades entre “los más ricos y los más pobres”, se busca, como ya se dijo, desviar la verdadera controversia, la que enfrenta al pueblo con el Estado que lo somete y destruye, al tiempo que lo aleja del proyecto que lo podría hacer salir de esta situación de envilecimiento; proyecto cuya síntesis viene recogida en la Declaración de principios e intenciones de PdE Fº451: el de “una revolución integral que sustituya al Estado por un nuevo orden basado en el autogobierno por asambleas, con la eliminación del capitalismo, del trabajo asalariado y la explotación, que han de ser sustituidos por un sistema plural de colectivismo.” . 



La otra, la estrategia del Sr. Torreblanca, es la artimaña del profesional de la manipulación y del adoctrinamiento al servicio de espurios intereses, los del Estado y el capital a los que sirve. 

domingo, 14 de abril de 2013

El crecimiento del Estado. El caso británico desde M. Thatcher hasta la actualidad



“El Estado no ha de ser deificado
pero tampoco ignorado. Está ahí”
-Félix Rodrigo Mora-


Este pequeño estudio incide en algunos datos económicos -los publicados en artículo de José Ignacio Torreblanca en el diario El País el 10 de abril de 2013 “Desmontando estereotipos: Thatcher no redujo el tamaño del Estado británico- con la intención de acercarnos a la realidad que analiza, pero no desea caer en una visión economicista del fenómeno que pretende desentrañar: la hipertrofia en la que se desenvuelve los Estados de la modernidad reciente. 

Por ello se debe ser consciente que aquella faceta, la económica, juega un papel subordinado a su función política esencial: la voluntad de poder, la de mandar, condensada en el sometimiento de la población sobre la que se impone a través del derecho y las leyes positivas y la de los instrumentos que la hacen posible: el aparato judicial administrando su aplicación y los distintos cuerpos policiales imponiéndolas; quedando para el ejército el papel de garante de tal cumplimiento si fueran desoídas. 

Hecha esta declaración de intenciones, pasamos a sopesar el dato recogido en el artículo del bloguero del diario El País en los que indica la proporción de PIB que destinó a gasto público, entiéndase estatal, el RU desde que accedió al gobierno Margaret Thactcher, el monstruo neoliberal supuestamente llamado a acabar con el aparato estatal británico, hasta el del actual primer ministro David Cameron, dato que nos ayuda a entender el híper-crecimiento del Estado en las sociedades modernas europeas; fenómeno que en RU y, en mayor o menor medida, en el resto de países (1) ha tenido lugar independientemente del color político de los gobiernos que cada país haya soportado, desmontando al tiempo la teoría, el mito, de la izquierda “antiglobizadora” y otros movimientos afines de que fue aquélla gobernante la que “debilitó” al Estado británico en beneficio de los agentes económicos del capitalismo. 

En el caso de Estado británico la correlación de los hechos que da podrían resumirse así: nombrada primera ministra Margaret Thatcher, en 1979, el gasto estatal en el Reino Unido representaba el 44.6% del PIB, llegando con ella a subir hasta el 48.1% en 1983, récord histórico. En 1990, cuando se la hizo dimitir, el gasto se había reducido hasta el 39.2%. No obstante, el también conservador John Major, lo volvió a elevar a un nivel muy similar al que encontró Thatcher, al 43,7%. Si bien, a expensas del crecimiento económico posterior, el gasto estatal perdió peso progresivamente. Así pues, en 1997, el año en el que Major perdió las elecciones contra Blair, estaba en el 38.2%. Si bien el récord en cuanto al menor peso relativo del Estado se alcanzó con el laborista Tony Blair en el gobierno, en 2001, cuando el gasto llegó al 34.5%. Posteriormente el Gobierno de Gordon Brown (2007-2010),que logró el segundo récord en cuanto a mayor peso del Estado: 44.7% en 2010 -en ello la nacionalización, es decir la estatización, de los grandes bancos quebrados por mor de la crisis sería determinante, recuerda Torreblanca-. Finalmente, se señala, que “el heredero ideológico de Thatcher” David Cameron mantiene en la actualidad el gasto en alrededor del 43.1%. 

Sigue señalando el autor, creemos también que con buen criterio, al referirse al dato de 1983 -48.1%- que, “como consecuencia de las crisis económicas, cuando aumentan mucho los gastos sociales y se reduce la recaudación...”, el gasto estatal sube. Cierto, esta circunstancia permite entender que se está trabajando con magnitudes sometidas a los condicionantes, en lo económico, del ciclo que se analice. No se nos esconde que en épocas en las que el PIC crece a causa de uno expansivo, el dato del porcentaje relativo disminuye sin que ello suponga que el gasto estatal lo haga y, viceversa, una disminución del PIB producto de un decaer económico puede implicar un aumento de aquel índice sin que esto necesariamente implique un aumento en el gasto que acomete el Estado. 

Aceptado todo ello, la evidencia es la que es: Margaret Thachert, el Estado británico, pues ella no era más que su fachada en ese período de la historia reciente, aplicó una política económica “antisocial” en el marco de la recesión económica de aquellos primeros años de 1980, pero, lejos de debilitarse la envergadura del Estado, bien al contrario, se fortaleció mediante la percepción de fuertes dividendos con su política de privatizaciones. 

El dogma predicado por la teoría económica de corte socialdemócrata sostiene que privatizar empresas “públicas” supone debilitar al Estado “de bienestar”. La realidad lo desmiente. Siendo primera ministra Margaret Thatcher, cierto es, se privatizaron con contundencia sectores de la estructura estatal del RU, pero con ello obtuvo en 1980, por ejemplo, 28.000.000.000 de libras con la venta de las “viviendas sociales”, y también “hizo caja” con la de empresas tales que British Gas, Jaguar y Cable & Wireless y otras, al principio de su mandato, o Brithish Telecom, British Airwais, British Petroleum, British Steel o Rolls Royce y algunas más, además de la privatización de compañías eléctricas y de agua en el tercero; y ello, visto sin apriorismos dogmáticos, lejos de debilitar fortaleció al Estado con la afluencia de numerario a sus arcas, de forma inmediata con los resultados de las ventas y diferida con la percepción de impuestos que abonarán estas empresas una vez puestas en el mercado. 

La razón de Estado estará detrás de estas actuaciones, al igual que también lo estuvo cuando, con el gobierno laborista de Gordon Brown -2007/2010- ante la debacle ocasionada por el crash financiero, ese mismo Estado corrió a socorrer a las entidades financieras en bancarrota con la inyección de miles de millones de libras, estatalizándolas de facto; cumpliéndose así una ley consustancial a la naturaleza de los Estados con economía capitalista, la que le lleva a bascular entre las estatalización y la privatización de sectores económicos según la coyuntura económica le sea más o menos favorable. 

(1) Según los datos reflejados en el artículo el porcentaje de PIB destinado a gasto del Estado es en USA el 36.7%; en Eslovaquia el 36.9%; en Irlanda el 34.2%; en España el 38.7%; en Alemania el 45.8%; en los Países Bajos el 45.5%; en Suecia el 54.5%; en Francia el 53.9% y en Dinamarca 52.5%. Índices relativos 

miércoles, 27 de febrero de 2013

PRONUNCIAMIENTO EN FAVOR DEL CONSEJO ABIERTO Y EL COMUNAL A PROPOSITO DEL “ANTEPROYECTO DE LEY PARA LA RACIONALIZACIÓN Y SOSTENIBILIDAD DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL”


No ocultaremos, pues consideramos es de justicia, que este pronunciamiento reconoce su inspiración en la cosmovisión que de la sociedad rural popular tiene Félix Rodrigo Mora. Una modesta aportación a la épica defensa que de los aspectos positivos de aquélla hace de continuo en sus investigaciones, refrendadas por un escrupuloso respeto a la verdad. Su obra “Naturaleza, Ruralidad y Civilización”, cuya primera edición se remonta a la Primavera de 2008, es ya un hito en esa labor de divulgación y defensa que se prolongará en otros trabajos suyos -véase  “La Democracia y el triunfo del Estado”; en “Defender el comunal frente a un nuevo proceso desamortizador”, en “Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Cultura”, nº 4; o en el artículo publicado en “La llamada del cuerno” “En defensa del Consejo Abierto y el Comunal”, entre otras-.  CONTINUAR LEYENDO.

viernes, 22 de febrero de 2013

COMENTARIO A "CULTURA AMAZIGH E IDENTIDAD ÉTNICA" DE GUILLERMO ALONSO MENESES



En la nota “Sobre la cuestión amazigh”, introductoria al trabajo LA RESISTENCIA ETNICA AMAZIGH (BEREBER) EN EL NORTE DE AFRICA, DESDE LA PREHISTORIA HASTA FINALES DEL SIGLO XX. I” de Guillermo Alonso Meneses, un breve comentario sobre el conflicto que acontece en Azawad –norte de Malí-, expresamos nuestro apoyo a la justa lucha que por la libre determinación enfrenta a los tuaregs, pueblo de etnia amazigh, con el Estado genocida y corrupto de Malí y con el islamofascismo que opera en aquella región -Ansar Eddin, MUJAO, AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico) (1)- todos ellos compinches del capital multinacional y de las potencias occidentales UE/USA en esta zona de gran interés geoestratégico: los recursos energéticos presentes o potenciales y/o colindantes (el uranio nigeriano en la palestra), los metales preciosos –un análisis que abunda sobre este asunto es “Todo gira alrededor del oro” de Pepe Escobar (2)- y el hecho de ser base de operaciones de grupos mafiosos en el tráfico de armas y de drogas, lo acreditan.  CONTINUAR LEYENDO