Aunque, como de costumbre, se pretendan ocultar las verdaderas intenciones de
los recientes movimientos militares en la zona territorial de Canarias, en la
misma línea a como hemos ido informando en los artículos precedentes, muy recientemente
nos enteramos por algunos medios de información, como son Canarias7, mageccanarias.info, y con
mayor profusión de datos, en cadenaser-lanzarote,
eleconomista.es,
de la próxima realización de maniobras militares de los tres ejércitos en Canarias
para los próximos días 19 al 23 de abril, a escasos 90 km de las costas
saharauis. Como sabemos, esta región está en conflicto bélico abierto desde
finales del año 2020 por las renovadas agresiones del ejército marroquí contra
la RASD.
El tipo de las operaciones militares previstas en estas maniobras a
realizar por el ejército español no dejan duda alguna de que éstas quieren ser
una “respuesta” ante las recientes provocaciones marroquíes (nueva marcha
verde sobre Canarias, maniobras militares junto los yankis, colaboración
con la mafia del narcotráfico, etc.), pero más bien solo alcanzan la categoría de
mera fantochada ante las tales bravuconadas marroquíes en esta zona (en
realidad fueron ejercicios militares yankis). La realidad es que hay una gran diferencia
estratégica entre España y Marruecos, mientras Marruecos sostiene una alianza
expresa y directa con el imperialismo yanki y sus aliados bélicos, el Estado
neocolonialista español, integrado en la OTAN, paradójicamente, no cuenta con
aliado alguno en Europa, puesto que Inglaterra apoya a los yankis sin condición,
Alemania duda por su propia competitividad con los EEUU, y Francia, con
intereses propios en toda la región (incluyendo el Sahel), asiste sorprendida
del nivel de la agresión yanki-marroquí en toda la región, cuestión que no encuentra
más explicación sino en la caída en picado del imperialismo europeo y pérdida
de la capacidad de respuesta. Pero pasará de forma idéntica a la situación de
1975 en el Sahara, o en todo el Oriente Medio en los últimos 20 años, tanto España
como Francia “tragaran” con lo que les toque conforme le dicten sus “aliados” y
amos imperialistas yankis, salvo la cuestión improbable aún hoy de que Francia
y Alemania prefieran una estrategia más autónoma de defensa de sus intereses imperialistas
con un acercamiento a Rusia, incluso a China.
Efectivamente, la participación de 2.000 militares de los tres ejércitos de
la España neocolonial en esas maniobras de los días 19 al 23 de abril del 2021
en el cielo y la tierra de las islas de Lanzarote y Fuerteventura, denominadas “Eagle
Eye 21-01”, se hacen bajo el designio de asegurar la coordinación de todas
las capacidades y la eficiencia del Sistema de Defensa Aeroespacial nacional,
maximizando el adiestramiento de las unidades para garantizar la vigilancia y
defensa aeroespacial del territorio nacional. O sea, directamente, se
quiere dejar claro que el Estado español neocolonialista ha de ser una pieza
clave en el conflicto venidero, y que Canarias tendrá un precio muy alto…
Prácticamente todas las fuerzas militares en acción, o son directamente aéreas,
o guardan relación con la guerra aérea, siendo esencialmente de apoyo a la
misma. ¿Esto que significa?, sencillamente que no se preparan para una “guerra
de posiciones”, sino orientada hacia el control del espacio estratégico de
Canarias y el N.O. de África, y sobre todo que se ha de contar con el ejército
español en toda la región, y por tanto, que se han de “contemplar adecuadamente”
los intereses estratégicos de la España neocolonial cuando haya que repartir
algún “dividendo”.
Esta situación no es nueva, desde hace decenios, los territorios canarios de
las islas de Lanzarote y Fuerteventura han venido siendo utilizados por el ejército
neocolonialista español prácticamente desde el abandono y entrega a Marruecos
de la administración colonial del Sahara Occidental, en virtud del nefasto Acuerdo
Tripartito de Madrid de 14 de noviembre de 1975, apoyado y orquestado por
el Departamento de Estado de los EE. UU. Tropas de la unidad de élite de tipo
abiertamente colonialista, como La Legión Española, fundada por el fascista,
genocida y golpista Millán Astray en 1920, tuvo una de sus bases principales en
Fuerteventura, y en Lanzarote persiste hoy día al conocido “campo de Tiro de Pájara”
en tierras expropiadas a sus dueños canarios. Además, estas islas constituyen territorios en los que se hacen
cotidianamente ejercicios militares aeronavales españoles, como desembarcos de
tropas de infantería en unas costas que son idénticas a las del Sahara. Las casualidades
no existen en geoestrategia.
Por tanto, las características de estas maniobras militares españolas en
zona tan sensible tienen el claro objeto de “hacer notar” la presencia militar neocolonialista española en la región ante el verdadero conflicto en ciernes:
la agresión militar del imperialismo occidental, sobre todo EE. UU., en alianza
con la corrupta y fascista-hegemonista monarquía marroquí, y los aliados de ésta,
Arabia Saudita e Israel contra el Estado argelino, tomando como “excusa” la
guerra de Marruecos contra el FPolisario y el pueblo saharaui. Pero no podemos
olvidar aquí que la cuestión no es tan sencilla, pues desde la época de la
antigua URSS, y ahora Rusia, detrás de Argelia están los intereses estratégicos
imperialistas rusos que de ninguna manera permitirá, como sucedió en Siria, que
“simplemente” a Argelia se le fuerce a cambiar de bando.
Con ello se pretende convertir al N.O. de África, justo donde se encuentra
Canarias y el Sahara Occidental, en una nueva zona de guerra según el modelo
yanki del CAOS SOSTENIBLE, según la experiencia siria-iraquí-afgana, con
la finalidad de dominar África según los intereses del imperialismo occidental
en ejecución de la “hoja de ruta” que se mantiene contra los imperialismos “sociales”
de Rusia y China. Ese y no otro es el objeto de esta agresión que se viene
gestando a pasos agigantados. Solo necesitan una “excusa” para la intervención
armada directa contra Argelia, y sin duda alguna la encontrarán a partir de algún
acto bélico entre Marruecos y la RASD.
Aunque de baja intensidad hoy, los conflictos armados que se están
sucediendo en estos momentos en el territorio del Sahara Occidental no dejan de
constituir un enfrentamiento bélico entre las unidades militares de la RASD
y las correspondientes del ejército marroquí. Por ello, no deja de ser un
conflicto entre estados en una zona muy sensible por la cantidad de
intereses estratégicos imperialistas que confluyen en él. Esto, en sí mismo,
constituye una muy grave situación, pues con tantos actores militares presentes
y tantos intereses en juego, la posibilidad de que se puede generar una guerra abierta entre estados, dotados ambos con un
potencial militar considerable (Argelia-Marruecos), puede suponer un conflicto
de incalculables dimensiones que dejarán a Canarias, su territorio y población,
gravemente afectados como nunca antes en su historia.
Hoy como ayer, los auténticos anticolonialistas canarios, y los
verdaderamente revolucionarios, deberán hacer valer la consigna que un día unió
la lucha del pueblo saharaui con el pueblo canario:
¡¡dos pueblos, una misma lucha contra el imperialismo¡¡